jueves, 10 de julio de 2014

BECAUSE I DON'T KNOW HOW TO LOVE 1

Capítulo 1: Eres Mío

Recuerden, esta historia no es mía, solo la traducción.
Remember, this story is not mine, just the translation is mine





POV HERO

Cuando era niño, mi mamá solía decirme que podía ser lo que yo quisiera. Nada era imposible para mí. Un bombero, doctor, quizás un abogado o hasta un policía. Cuando todo se reduce a eso, quería ser de ayuda para alguien. Yo quería ser alguien… ser el súper héroe de alguien. Eso es lo que deseaba por sobre todas las cosas. Recuerdo haber pasado horas fantaseando sería cuando veía películas. Derrotaría al villano, todos gritarían mi nombre y celebrarían. Todo el mundo estaría a salvo. ¿Qué paso con ese sueño? ¿En qué momento empezó a ir todo mal? Creo que fue desde la pobreza y la muerte repentina de mi mamá. De repente todo se vino abajo. En su funeral, la gente lloraba y se sentían pena pero nunca se compadecieron de mí. Si eso tuviera algún sentido. Los únicos familiares que tenía eran mis abuelitos pero eran demasiado grandes y con sus enfermedades y cuidar a un niño de siete años estaba fuera de su alcance. Ahí fue cuando conocí un hombre llamado Kamenashi. Si pudiera describirlo en una palabra sería ‘Amable’. Él me llevo a vivir a su casa, me alimentó, me arropo y me quiso a pesar de que no éramos nada. Me contaba historias sobre mi mamá. Qué tanto mi mamá lo hizo feliz. Lo hermosa que era y como es que su muerte no solo me afecto a mí, sino a él también. Kamenashi tenía un negocio exitoso y estaba ocupado la mayor parte del tiempo así que la única persona que me hacía compañía era su hijo Kazuya Kamenashi. Él era idéntico a su padre… alto, inteligente, apuesto, amable… Kazuya se convirtió en un modelo a seguir para mí. Siempre encontraba el tiempo para jugar y hablar conmigo cuando estaba solo. A pesar de la diferencia de nueve años, era realmente feliz…. Pero como todo lo demás en mi vida…. Logré estropear eso. Kamenashi se suicidó unos años después, dejándome a mí y a Kazuya solos. Kazuya cayó en una profunda depresión y no había nada que yo pudiera hacer. Sin darme cuenta, me convertí en un blanco para su ir. Comenzó a culparme de cada una de sus desgracias. Me golpeaba… violaba… humillaba…. y torturaba a diario. Píldoras, cualquier maldita droga que llegará a mis manos, alcohol y dinero, se convirtieron en mis amigos y familiares. Siempre me dije que si estaba borracho o drogado no se sentiría tan mal. Otras veces, no me daba cuenta de que tenía a un hombre encima de mí hasta horas más tarde. O que estaba sangrando hasta que veía la sangre. Sí, mi sueño era ser un súper héroe. No podía sentir ningún dolor o emoción. La gente me amaba…. Me deseaban.



Un niño de aproximadamente cuatro años estaba parando en frente de la escuela. Minutos antes, la última campana había anunciado que todos se podían irse a su casa. Se despidió de sus compañeros de clase y otro pasó junto a él, intercambiando sonrisas entre ellos mientras el niño se iba con su familia. Pasó el tiempo y la escuela ya estaba vacía, pero él siguió esperando… y espero hasta que la vio. El niño pequeño se aferró a las correas de su mochila con fuerza mientras tarareaba una melodía alegre. Miró a ambos lados de la calle esperando a que la luz cambiara para poder cruzar, cuando de repente escucho ‘Hero’. Una sonrisa se formó en el rostro del niño por la voz familiar. Entrecerró sus ojos al ver una figuro borroso que corría hacia él. Sin dudarlo, corrió a toda velocidad.

— ¡Mamá! ¡Mamá! — dijo el niño felizmente y corrió a los brazos de su mamá.

— Oh, mi Hero. —

— Mamá, mamá viniste. —

— Siempre voy a venir llueve, truene o relampaguee siempre vendré. — sonrieron al mismo tiempo mientras ella sostenía con fuerza a su hijo.

El niño sonrió y abrazó con fuerza a la figura borrosa. Luego lo bajo y lo tomo de la mano mientras comenzaban a caminar por la banqueta. El niño sonrió y siguió tarareando alegremente mientras caminaba. De pronto sintió un líquido caliente en su mano. — ¿Eh? — se preguntó el niño ante la extraña sensación antes de girar su cabeza y ver lo que había pasado. Sus ojos se abrieron de la impresión, empezó a respirar con dificultad. Su boca se abrió lentamente, y gritos silenciosos se quedaron atrapados en su garganta cuando vio sangre goteando de su mano entrelazada.

— M-M-Mamá… — el niño tembló de miedo mientras lentamente miraba hacia arriba para ver a la figuro estaba empapada en sangre.  — ¡Aaahhh! —

Al instante me desperté de la pesadilla que me era demasiado familiar. Mi respiración estaba peligrosamente irregular y mi ropa empapada en sudor. Presa del pánico, agarre el frasco de píldoras más cercano y tome cuanta pude. No me hacía falta agua. Estoy tan acostumbrado de tomarlas. En cuestión de minutos la sensación de relajación que me encanta se apoderó de mi cuerpo. Si pudiera describir con palabras… en realidad es tan increíble lo que siento que es indescriptible.

— Otra pesadilla. — me dije mientras me forzaba a salir de la cama, ya era de día pero era diferente, desperté llorando… no pensé que pudiera hacerlo… sentir tristeza o cualquier tipo de emoción. Solo es cuando sueño siento eso. Me quedé sin aliento, camine hacia la ventana lentamente y corrí las cortinas. Parpadeé y me tape los ojos con las manos mientras la luz del sol iluminaba mi cara. Es de mañana… así es como pasa el tiempo. No importa de todas formas, porque en esta casa… el tiempo no avanza. Me quedé inmóvil mientras llamaban a la puerta y el sonido se escuchaba en toda mi habitación.

— ¿Joven Amo? ¿Se encuentra bien? Joven amo. — llamó la empleada en un tono preocupado detrás de la puerta mientras tomaba la perilla y le daba vuelta.

Me quede en silencio mientras me quitaba la rompa empapada de sudor y me dirigí al baño. Mi puerta siempre estaba cerrada con seguro y siempre colocaba mi vestidor frente a ella. Por dos razones, una porque las empleadas no podían entrar a mi habitación y la otra razón para evitar que ‘él’ tuviera acceso a mí mientras dormía o me bañaba. Abrí la llave del agua caliente y me metí a la ducha. Mientras miraba hacia el techo y dejaba que el agua se deslizará por mi cuerpo, sentí la urgencia repentina de llorar, pero no pude… no sé por qué… simplemente no puedo. Incluso si lloraba, ¿Por qué lloraría?  ¿Iba a llorar por nada? ¿Estoy triste? ¿No estoy herido? Es imposible que yo lo este. Después de una rápida ducha me puse el uniforme de la escuela y miré mi reflejo en el espejo. Odio verme a mí mismo… me recuerda a alguien pero no sé a quién… En el camino hacia la puerta, tome mis llaves de la mesa y moví mi vestidor y le quite el seguro a la puerta. Abrí la puerta, mis ojos se abrieron en cuanto vi a Kazuya esperándome con una sonrisa. Mi corazón empezó a latir más rápido mientras miraba el piso. Tenía miedo… no podía demostrarlo en mi rostro, pero me daba un completo miedo…

— ¿Qué te dije sobre cerrar la puerta con seguro dentro de mi casa, Hero? — dijo con una sonrisa mientras acariciaba mi cabello.

Me quedé en silencio.

— Tengo que ir a la escuela… — murmuré en voz baja mientras trataba pasar a si lado, pero me cerro el paso.

— Ah. Escuela. ¿Ahora asistes a clases? ¿O simplemente vas para coger con los maestros, o tal vez para fijar un record m más rápido? —

— No es asunto tuyo lo que hago… así que hazte a un lado. —

Sin previo aviso, la parte de atrás de su mano toco mi rostro. Volé hacia el suelo. Sin embargo no sentí el golpe. No sentí nada. Miré hacia él mientras mi cuerpo temblaba violentamente. En sus ojos pude ver mi propio reflejo. Mi patético… débil… reflejo.

— Noticias sobre ti rondan. Espero que sepas que estás viviendo aquí, eso hace que mi reputación se vea dañada. —

— Como si tu reputación pudiera empeorar más… — murmuré.

— ¿Por qué me obligas a hacerte daño, Hero? Yo no quiero pero esa boquita siempre te mete en problemas — dijo Kazuya mientras reía.  — Regresas a casa. Si no lo haces, enviare a más hombres a buscarte y cuándo te encuentren, no seré tan indulgente contigo. —

Cuando mi débil cuerpo logró ponerse de pie, Kazuya gentilmente toco el moretón de mi mejilla. Luego la beso y me abrazo. Sujetándome con fuerza mientras besaba rudamente mi cuello. Después se dirigió a mi mandíbula y luego a mis labios donde le di la bienvenida con mi boca abierta. Nuestras lenguas luchaban entre si mientras me sofocaba. El olor a cigarro nos rodeaba. Después de un rato, me soltó y sonrió cálidamente.

Esto una rutina diaria… pasaba todos los días. Así que no debería de estar sorprendido de no llorar… Aunque si hubiera sido la primera vez que esto ocurría no le daría la satisfacción. Él no se merece mis lágrimas. Al ver que iba, me limpie mis labios con mi brazo con disgusto, baje las escaleras para salir de la casa. Pasé por la cocina y saque un cartón de jugo, por el rabillo del ojo vi un almuerzo hermosamente decorado en una caja. 

‘¿Las sirvientas prepararon esto?’ pensé mientras me acercaba. En la parte superior de laja habpia una nota que decía:

‘Que tengas un buen día en la escuela… Con amor, Bou~’

Parpadeé ante el almuerzo y luego lo agarré y lo guarde en mi bolso antes de que caminar hacia la puerta.

Me miraban mientras caminaba, susurros y murmullos se escuchaban en ambos lados de la calle, pero no me importo. Lo que pensaban de mí no me importa… 20 minutos más tarde llegué a la estación del metro, mientras estaba arado en el andén esperando el tren, saque mi celular de mi bolsillo y vi que eran las 10:43. Técnicamente era temprano mientras escuchaba que el tren llegaba y la gente se empezaba a salir y parecía que eran miles. Agarre mi bolso con fuerza mientras esperaba que la gente desapareciera luego me subí con las cientos de personas que me rodeaban. No había asientos, así que tuve que estar parado. Estaba rodeado por todos lados, no podía ver ni respirar. Me sentía asfixiado… mientras sentía el balanceo y el ruido del tren, sentí una mano tocaba mi trasero… me quedé en silencio fingiendo que no lo había notado. La manos siguió acariciándome y se movía alrededor de mi cintura  y me subía mi camisa. Deje la mano extraña explorara mi cuerpo… no tenía sentido hacer una escena. No seré un ‘chica’ al respecto. Mis ojos se abrieron en sorpresa mientras sentía que se dirigía hacia abajo y desabotonó mi pantalón y luego mi cierre. Se abrió camino hacia mi miembro y lo empezó a acariciar. Me mordí el labio y temblaba un poco, tratando de resistir el impulso de gemir. Me preguntó, ¿Si gritaría, alguien me ayudaría? ¿A alguien le importaría? –Acercándose al destino– escuche a través del altavoz del tren, entonces la mano se alejó de mi cuerpo y desapareció entre la multitud. Me di la vuelta de inmediato, tratando de ver al hombre. Me limite a abrocharme mis pantalones cuando el tren empezó a reducir la velocidad. Los pasajeros bajaron y yo los seguí. Cuando estaba fuera del tren recorrí la zona y vi a un hombre actuando de forma extraña. Llevaba un traje y parecía llevar prisa, caminaba rápido como todos los demás. Corrí tras él sin perderlo de vista en ningún momento, mientras me habría paso entre la multitud. Agarre si portafolio. Se dio la vuelta y me miró nerviosamente y luego miro su portafolio.

— ¿Q-Qué quieres? — preguntó en un tono nervioso.

— Son 95 dólares… — le dije sin ninguna expresión.

— ¿Qué? —

— Dame el dinero que me debes. —

— ¿Estás loco? No te voy a nadar ni una mierda. ¡Lárgate! —

— Entonces voy a tener que reportarlo a la policía que esta por allá. — señalé. — Estaría encantado en decirle que le gusta sentir a jóvenes en el tren. —

Lo vi apretar los dientes en completa ira. Gotas de sudor aparecían en su rostro mientras me miraba y después al policía. Hombre de negocios… siempre son así. El peor tipo de hombres sobre la faz de la tierra. Hablan por debajo de ti como si e los fueran de lo mejor, pero en realidad son tan bajos como a los que desprecian.

— Esta bien. Toma tu maldito dinero. — dijo enojado mientras sacaba un fajo de billetes de su bolsillo y me lo tira a la cara. — Basura. —

Me quedé parado allí y vi al hombre irse mientras el dinero caía al piso. Cuando estaba fuera de mi vista, lo recogí lentamente, uno por uno, entonces metí el dinero en mi bolsillo.

— Gracias… —


FIN DEL POV




Autor: Bunee11
Traducción: CariitOmiinOz

3 comentarios:

  1. pobre de jae se nota que sufre mucho y prefiere permanecer entumido por las drogas para no sentir tanto dolor
    ojala y encuentre pronto la solución para que se pueda alejar de Kazuya para que no termine por destruirse a si mismo
    lo que no comprendo es por que lo lastima a el si antes cuidaba y se llevaban bien debería de enfocar su ira hacía otro lado y no asía jae que el es un buen muchacho y ya a sufrido mucho para que Kazuya lo siga torturando y lastimando de la manera en que lo hace

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  2. Que cambio cambió el de Kazuya, ahora abusa de Jae. Lo que pasa en el tren, jajaja le salió barato a esa basura tocar a Jae, mugres enfermos.

    Gracias!!!

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